Charo Noriega
CAPRICHOS DE ORQUIDEA
lima-Junio-2007


Cuenta la leyenda que una mañana una diosa paseaba por un bellísimo bosque cubierta con un delicado chal de suave aroma a vainilla. Al caer la tarde la diosa desapareció dejando olvidado en una rama su delicado chal, entre cuyos pliegues jugaban las sombras y la luz. El chal se transformó en una hermosa y misteriosa flor, la Orquídea. Ella fue pisoteada por los hombres que no supieron verla, así la Orquídea murió. Sólo la bondad de la diosa logró revivir las semillas que de ella quedaron devolviendo su belleza al mundo que antes no la supo ver.

Caprichos de Orquídea VI- óleo sobre tela - 73x113
cm. 2007













Si el artista es su obra, éstas flores son en realidad, el autorretrato interior de este momento.Ese chal que se le cayó a la diosa, charo lo recogió y pintó para hacernos recordar que esa planta inquilina de los grandes árboles puede regalarnos flores íncreíbles de exótica belleza y darle así a la vida un profundo significado... vale la pena vivirla. Al estar colgadas en una pared de la galería son imposibles de no ser vistas ni ser pisoteadas por el hombre y por ende, se transforman en materia de reflexión para conservar su habitat natural de la globalizada depredación humana, consumista e idiotizada.
Lima, 6 de Junio 2007